viernes, 13 de julio de 2018

MATE BURILADO


MATE BURILADO

El mate burilado se confecciona sobre la base del fruto de la Calabaza, Lagenaria Vulgaris, que fue una de las primeras plantas cultivadas en la costa peruana, hace 6 mil años. Los más antiguos mates burilados datan de hace 3 mil 500 años. Fueron hallados en huaca Prieta valle de Chicama en la costa norte de Perú.
La decoración de los mates se remonta a la época precolombina. Algunos arqueólogos afirman que el mate precedió a la cerámica y que luego la cerámica imitó la forma de los mates. En el valle de Supe se cultivaron, asimismo, mates, usados para el servicio y almacenamiento de alimentos o como flotadores de las redes y embarcaciones de los pescadores.
Los cronistas hablan de los múltiples usos que se asignó a los mates, como objetos utilitarios, decorativos y ceremoniales. Los mates precolombinos presentan una decoración estilizada, con figuras antropomorfas, zoomorfas y fitomorfas, así como con dibujos geométricos.

En la Colombia muestran una total transformación en la decoración, ya que los motivos que se graban son hispanoárabes, que en la cúpula terminan en rosetón; el objeto más trabajado es el azucarero. Durante la República los mates continúan con la influencia española, y los principales centros de producción en la costa resultan Piura, Lambayeque e Ica. Posteriormente surgen ya en la sierra otros lugares importantes, como Huancavelica y Ayacucho.
Por razones de intercambio comercial los artesanos de Huancavelica y Ayacucho establecen relaciones con los comerciantes de Huancayo, quienes por imitación se inician en el arte de burilar mates, creando su propio estilo y manejando motivos de marcada influencia indígena – campesina, ya que es la vida del hombre del campo la que se refleja en los mates, su vida cotidiana como fuente de inspiración.


Características


En cuanto al tema


Los mates burilados han sido ideados para representar una realidad, es pues un “fotograma” de la época. Al no existir el papel como documento, el mate burilado es pues en sí, un documento con información valiosa e invalorable, la cual registra hechos o situaciones cotidianas. Las culturas más antiguas se valieron pues del mate, al no ser todavía descubierto la cerámica. Hay que recordar que la cerámica como descubrimiento se ha fechado hacia el año 2000 a.C.; aparecen los primeros alfareros, haciendo unas vasijas de color marrón oscuro, muy toscas. Ya podemos hacernos una idea que el trabajo en los mates es de épocas muy remotas.
En la actualidad el mate no ha perdido su tradición en representar los hechos de la comunidad, aunque también está sometido el arte a la imaginación del artista. Los mates decorados, en cualquiera de sus estilos o técnicas, presentan como motivos escenas de la vida rural. Pero en realidad las representaciones están determinadas por la imaginación del artista y sus deseos por qué cosa querer representar. En la búsqueda por rescatar todos los acontecimientos se plasman: el nacimiento, el bautismo, matrimonios, fiestas un velorio o entierro; también la construcción de una casa o de una obra comunal, labores artesanales tales como el tejido, las actividades en el mercado, actividades agropecuarias, bailes etc.


En cuanto a la forma 


Elementos Morfológicos

  • La semilla de la calabaza (secada al sol)
  • Quemaduras realizadas con ramas de eucalipto prendido.
  • Surcos realizados con el buril, conformando formas.

Iconográficos


Animales Personas, diseños simples con figuras geométricas y ondulaciones para expresar las formas.

Signos y símbolos


El mate burilado consiste en pequeños dibujos que relatan los pasajes cotidianos, tanto como costumbres, actividades cotidianas y fiestas religiosas, grabados en una semilla de calabaza

Color


Amarillo pálido, acompañado de colores oscuros producto de la quemadura del eucalipto.

Textura


De textura suave y liza incluyendo las texturas de los surcos del buril




Técnica y materiales


La calabaza crece en climas cálidos; tales condiciones de hábitat se encuentran exclusivamente en la costa peruana y en algunos valles andinos. En la selva alta, el norte y el centro, en área donde habitan los grupos étnicos campa y aguaruna se pueden observar dos tipos de plantas que ofrecen un fruto similar al mate.
Los artesanos de Cochas y poblados vecinos emplean mates de origen costeño, prefiriéndoles frente a los de la sierra por ser de mejor calidad y que en su superficie se plasman mejor, es decir duran mucho más tiempo, sus representaciones.
Los mates, según su forma, reciben las siguientes denominaciones:
Puru hembra o azucarero, de forma redondeada.
Poto o pucu, de forma esférica, aplastada en los p olos.
Puru macho, mate alargado, cuya base es esférica y la p arte superior es más delgada, a manera de mango.
Huiro , de forma alargada y con base ligeramente más ancha que la parte superior.
Lapa o plato, de forma esférica, que se corta por el diámetro obteniendo dos semie sferas.
Máscara, que es el puru macho cortado por la mitad de la parte más delgada.
Además se acostumbra trabajar unos matecitos muy pequeños en forma de puru macho y hembra.


  • La Técnica del Burilado:

También se llama de “fondo negro” porque una vez tallado se le aplica una pasta negra para resaltar los motivos. Esta técnica es utilizada desde la época virreinal en Ayacucho y debido al comercio fue adoptada desde hace un siglo en Huancayo, donde le imprimieron una nueva personalidad.
Primero: En la sierra la siembra de calabazas se realiza en setiembre y la cosecha en mayo; en la costa, sin embargo, se cultiva durante todo el año. Antes de comenzar a trabajarse, los mates se dejan secar de una a tres semanas.
Segundo: Para empezar, se limpia el mate hasta dejarlo impecable. Luego se utiliza barro de buena tierra y un poco de arena para pulir suavemente la superficie. A continuación, con un instrumento punzante (buril) se diseñan motivos que son reforzados en profundidad y grosor.
Tercero: Los fondos rayados o desbastados de la superficie de los mates son teñidos de negro para resaltar las escenas del dibujo. Primero se aplica aceite y carboncillo de ichu. Este tinte queda adherido a las incisiones y en el fondo descarnado; además, se puede limpiar con facilidad en las zonas lisas.


  • La Técnica del quemado: 


Consiste en establecer los contrastes entre las figuras aplicando un sistema de pirograbado rudimentario. Se repasan las partes lisas del mate con una madera que quinual incandescente. Las tonalidades se logran por la intensidad del calor que se consigue soplando.
Cuanto más fuerte sea el soplado, más negro será el quemado.
Los instrumentos que se emplean para decorar los mates están en relación con la técnica empleada.
En todos los casos, utilizan básicamente tres tipos de buriles.
Buril de punta fina, con el cual graban los dibujos sobre la calabaza
Buril de punta media, que emplean para sacar el fondo, y de esta manera hacer resaltar el grabado.
Buril de punta ancha, que se utiliza para tallar.
Los buriles son preparados muchas veces por los mismos artesanos, para ello se sirven de clavos de acero. Para los mates pirograbados usan un tizón de quinual o también de aliso. Actualmente a estos instrumentos se suma el soplete adaptado para el trabajo sobre el mate.




Representantes

Eulogio Medina


Para ser peruano no se necesita sudar la rojiblanca ni defender a quemarropa nuestro apreciado pisco. La mejor forma de manifestar ese sentimiento es revalorando nuestra identidad cultural. Eulogio Medina es un ejemplo de ello. Él lleva más de siete décadas retratando la vida del campo a través de los mates burilados.
Coge el buril como si estuviera a punto de realizar una operación quirúrgica y lo forja con tal precisión que parece imitar a un escultor renacentista. De pronto, como por arte de magia, las finas incisiones ejercidas sobre la piel seca de la calabaza o mate van narrando la vida del hombre del campo. Desde la preparación de la pachamanca hasta la festividad del Santiago.

Ninguna costumbre queda fuera, ninguna.
“Toda la biografía del Valle del Mantaro está en los mates burilados”, nos dice finalmente el huancaíno Eulogio Medina Zanabria, de 75 recorridos años, sin dejar de mover su mano derecha que poco a poco colorea, mediante la técnica del quemado o huanca, el mate de calabaza que buriló en un principio. Medina, como pre􀃒ere que le llamen, es un hombre de perfil bajo que pertenece a la tercera generación de una familia de artesanos dedicados plenamente a la creación de mates burilados: una de las expresiones artísticas más icónicas de Junín.




Familia Alfaro nuñez


La familia Alfaro Nuñez es de la localidad de Cochas Grandes en la región Junín, donde es muy famosa por sus magníficos trabajos. Charles nos cuenta que en su familia todos se dedican a burilar mates, desde sus padres, sus hermanos, tios, primos y hasta sus hijos y sobrinos, quienes están haciendo sus primeros trabajos con los mates.
Los cotizados mates de la familia Alfaro Nuñez han ganado diversos concursos nacionales, entre ellos el Premio Nacional de Arte Popular Inti Raymi en el año 2005, además han sido llevados a diversos países por coleccionistas internacionales.
Charles nos dice que hay varias formas de elaborar mates: los burilados, los pirograbados y los pintados, y que en su familia, cada uno tiene su propia forma de elaborarlos. Por ejemplo su mamá, hace unos bellos y coloridos mates, mientras que él y su hermano tienen la técnica del burilado, cuya principal herramienta es el buril con la que plasma diferentes motivos que van desde lo tradicional hasta lo moderno.
Explica que ellos mismos fabrican el buril con clavos de acero que afilan en una piedra especial, para luego realizar las incisiones en filigrana. “Nosotros plasmamos en el mate lo que pensamos, las costumbres del campesino, la ganadería, la agricultura, las festividades de mi pueblo, entre otros”.
Cuando le preguntamos como se hacía un mate, cómo lograr las tonalidades oscuras, Charles no dudó en contarnos que el fondo negro se logra restregando cenizas de ichu o quemándolo en un horno, acercando y alejando el mate para que adquiera las diversas tonalidades marrones. También nos dijo que los mates de colores se logran hirviéndolos previamente en anilina.
Comentó también, que tienen como meta ser la empresa familiar más fuerte que exporte directamente sus mates burilados al mundo y poder competir en más mercados.
Charles vino a Lima acompañando la increíble producción de mates de su familia, sorprendiendo a visitantes y compradores que visitaron en diciembre pasado, la exposición venta Ruraq Maki, hecho a mano, en la Sala Nasca del Ministerio de Cultura.












No hay comentarios.:

Publicar un comentario